Anales de Tepoztlán

Resonacias mítico religiosas de un movimiento de restistencia


Yolanda Corona Caraveo

Carlos Pérez y Zavala*


Miguel León Portilla plantea que uno de los más elevados logros de los mesoamericanos es la conciencia de la historia que se ve reflejada en la riqueza de su tradición oral y en los diversos documentos que a través de la escritura y las imágenes relatan su cosmovisión. A lo largo de la conquista y la república muchos grupos indígenas han adaptado sus costumbres y su forma de organización a las normas que progresivamente han tenido que aceptar, logrando conservar y mantener un entramado simbólico que todavía se encuentra vivo en muchas zonas del país.

En este artículo queremos exponer algunos elementos de una narrativa mítica "La leyenda del Tepozteco", que se arraiga en los relatos cosmogónicos más antiguos y que nos habla de un héroe que no solamente fue fundamental para la fundación de una cultura regional, sino que aún hoy mantiene su presencia y sigue siendo una figura central para la comunidad de Tepoztlán. Hemos dividido la exposición en dos partes: la primera se refiere precisamente al héroe y al ritual anual en el que aparece, mientras que la segunda aborda el vínculo de los dos aspectos anteriores con la actuación social y política de los tepoztecos actuales, específicamente en el movimiento de resistencia contra la construcción de un club de golf que se dio durante los años de 1995 a 1997.

1. DESCRIPCION DEL HEROE Y EL RITUAL

Para la descripción del personaje central, seguiremos la estructura propuesta por Gordon Brotherson1. en virtud de que nos parece la más completa y documentada, sin embargo los contenidos de la leyenda se enriquecieron con las diferentes versiones que existen en el lugar. Brotherson plantea, a la luz de la tradición literaria nahua, que el Tepozteco adopta por lo menos cuatro diferentes roles a través de la historia y que todos se arraigan en el paisaje de cerros y cañadas propios del lugar, mostrando una serie de resonancias entre ellos. Uno sería el personaje cosmogónico, otro el épico, el tercero se refiere al personaje que trabajó en México-Tenochtitlán y el último al que propagó la fe cristiana.

Cuando los habitantes del lugar se refieren al Tepozteco no hacen estas distinciones, sino que se refieren genéricamente al Tepozteco o Tepoztécatl así estén hablando del héroe épico o del que colocó la campana de la catedral, o bien del personaje que representa el papel en íEl reto del Tepozteco" De los cuatro diferentes roles, dos son los más celebrados en las ceremonias actuales del pueblo, el héroe épico que da lugar a la versión más conocida en el lugar, y el Tepozteco que se convierte a la fe cristiana y la propaga, ambos aparecen en el ritual celebrado anualmente el 8 de Septiembre.

El nacimiento del Tepozteco o Tepoztécatl como el de muchos de los héroes clásicos, es producto de la unión de una doncella virgen y un Dios. Las diferentes versiones de la leyenda relatan que una doncella fue a bañarse en el arroyo de Axitla, que se encuentra en la parte baja del cerro Ehecatépetl o Cerro del Viento, en donde un viento la rodeó y la embarazó. El héroe pues, es hijo del dios del viento o Ehécatl y una virgen tepozteca.

Los relatos que dan cuenta de la vida de este personaje apuntan una serie de prodigios que se inician desde su concepción y continúan manifestándose durante toda su vida. La leyenda refiere que el padre de la doncella, avergonzado del hecho y con la idea de preservar el honor de la familia, trata de deshacerse del niño arrojándolo al río dentro de un huacal. Al día siguiente fue a cerciorarse de que el niño habría muerto llevado por las aguas turbulentas, pero vio con sorpresa que estaba sano y salvo. Lo dejó entonces, durante la noche en medio de un hormiguero y a la mañana siguiente se encontró con que las hormigas habían protegido y alimentado al niño. El hombre furioso intentó de nuevo segar su vida arrojándolo con fuerza hacia las pencas de un maguey, pero al día siguiente, a pesar de su confianza de encontrarlo muerto, vio que una penca del maguey se inclinaba para alimentarlo con aguamiel. Desesperado, lanzó al niño hacia el río, pero en ese momento sopló un aire tibio que se llevó al niño hasta depositarlo suavemente en una barranca. Allí lo encontraron una pareja de ancianos que lo adoptaron y cuidaron con amor
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A los siete años pidió un arco, flechas y un carcaj y como una manera de retribuir a sus padres adoptivos lanzaba hacia el aire sus flechas y acto seguido caían conejos, tórtolas. Iba al campo y traía venados, pescaba en el río, mientras sus padres se preguntaban a quien atribuir su ingenio y los dones que mostraba. A los 12 años el tepozteco regresó del campo para ver que unos emisarios del gigante Xochicácatl venían a llevarse a su padre, quien sería devorado por el gigante en cumplimiento del tributo que todas las regiones debían enviar al tirano y que, por lo general, se trataba de los hombres viejos que no tenían ya posibilidades de trabajar. Con voz firme el tepoztécatl comunicó a los emisarios que él tomaría el lugar de su padre. Tomó su morral y confortó a sus padres diciéndoles que al siguiente día miraran al horizonte y buscaran una señal de humo para saber su suerte. Si observaban una nube de humo blanco querría decir que se había salvado, si veían una nube de humo negro ésta significaría su derrota.

De acuerdo a la versión de Brotherson el ogro Xochicácatl recibe mal a los emisarios por su tardanza y por traer a un joven en lugar del anciano. Su hambre voraz le hace ordenar de inmediato que lo cuezan, pero el tepoztécatl muestra una vez más sus virtudes chamánicas convirtiéndose en venado, conejo, ocelotl y otros animales para evitar que lo cocinen. Finalmente, a petición del joven, el gigante se lo traga entero y éste le desgarra las entrañas desde dentro, gracias a que durante el camino había recogido navajas de obsidiana. Vence así al terrible ogro y sale triunfante liberando a Tepoztlán y otros pueblos del terrible poder de Xochicalco.

La última fase de la épica nos relata el regreso del joven por el camino de Cuauhnáhuac (hoy Cuernavaca) en donde se celebraba la muerte del gigante con un gran banquete organizado por los señores de Cuauhnáhuac, Yautepec y Cuautla. El tepoztécatl llega a la fiesta humildemente vestido y les pide tocar el teponaztle ñinstrumento musical utilizado en las ceremonias. Todos lo ignoran e incluso lo rechazan. Cambia entonces sus ropas ataviándose vistosamente con plumas finas, argollas de plata en los brazos, discos de oro en sus rodillas y regresa al banquete donde es entonces recibido con honores por los señores principales. Lo llevaron a su mesa y le ofrecieron el mole, el Tepoztécatl, ante la sorpresa de sus anfitriones vierte la comida en el traje que llevaba. Los señores escandalizados le preguntaron el por qué de su conducta, a lo que él responde. íCome mi vestido, porque es a mi vestido al que ustedes honran, hace unas horas vine, andrajoso y sucio por mi viaje y ustedes me ignoraron. Ahora que ven ustedes mi elegancia, me cubrieron de halagos. Que coma pues mi elegancia". Roba entonces el teponaztle y se dirige hacia Tepoztlán perseguido por los humillados señores. Una vez más hace gala de sus poderes, formando una barranca con sus orines que impide el paso a sus enemigos. Sube a la cumbre del cerro desde donde los observa y horas después desciende para reunirse con sus padres, tal como lo había prometido.

Se dice que aún ahora el Tepoztécatl habita en los cerros, preside las fiestas, origina vendavales para mostrar su enojo y desciende como viento suave para hacer evidente su presencia, un legado concreto que el pueblo conserva en sus manos es, de acuerdo a los habitantes del lugar, el instrumento musical o teponaztle que el Tepozteco robó a los reyes de Cuauhnáhuac y que se confía a los mayordomos de los diferentes barrios.

El personaje cosmogónico
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La versión anterior corresponde al héroe épico Tepoztécatl, que en términos históricos se remonta, según Brotherson hacia el fin del Clásico y del poder de Xochicalco. El triunfo del héroe representa para el autor la independencia de los pueblos tributarios de Xochicalco, cuyos topónimos se ven inscritos en la pirámide de la Serpiente Emplumada de aquella ciudad.

Sin embargo, esta leyenda tiene una resonancia mucho más antigua que nos remite a las etapas formativas de la cultura mesoamericana y que se refiere a los inventores del pulque. De acuerdo a Dubernard el Tepoztécatl formaba parte de los Centzontotochtin (cuatrocientos conejos) identificados como dioses del pulque y era el más importante de la región de Morelos. Brotherson por su parte, basado en el Códice Florentino lo coloca como un personaje cosmogónico que forma parte del grupo de los once inventores del pulque que pertenecen a la sierra que se extiende desde Chichinautzin hasta el Popocatépetl y que después de su invento suben al cielo, borrachos como conejos, para marcar un camino que oscila de un lado a otro. De acuerdo a este autor la prioridad de Tepoztécatl Ome Tochtli como dios del pulque se ve confirmada con la construcción de la pirámide y del templo dedicados a su culto, y que era venerado por peregrinos que llegaban desde Chiapas y Guatemala. Su carácter de mito normativo lo basa en la comparación con la leyenda del Popol Vuh en la que los bebedores que inventan la primera bebida fermentada, suben al cielo para formar el grupo de las Pléyades. La ascensión al cielo por parte del grupo del que forma parte el Tepoztécatl íexplicita también su función astronómica, identificando su camino oscilante precisamente con el del zodíaco". 2.

Así pues, el Tepoztécatl inventor del pulque representa el personaje más antiguo, parte cosmogónico, parte histórico ya que también puede identificarse con los pobladores más antiguos de Tepoztlán.

El tepoztón, trabajador de México-Tenochtitlán.

Otra faceta del personaje es la referida por González Casanova (1977) en la que describe a un hombre que nace de una lavandera y que termina trabajando en México Tenochtitlán y es convertido al catolicismo. Aunque es un personaje no tan glorioso como los anteriores, cuenta en sus haberes la proeza de haber sido el que colocó la campana de la catedral ayudado por el viento. Como pago por su trabajo se le dan tres cajas con la instrucción de que no las debe abrir, sin embargo la curiosidad le vence y al abrirlas deja escapar las aves que estaban adentro, símbolo de la riqueza y el bienestar del pueblo. Algunos pobladores del lugar interpretan esto como el destino de que todos los recursos del lugar, incluyendo a aquellas personas que se cultivan y estudian, emigran del pueblo hacia otros lados. Este personaje construye su casa en las montañas de Tepoztlán ayudado nuevamente por el poder del viento y se queda morando en ellas como dueño del huracán que todavía puede sentirse en el pueblo cuando "está enojado".

El Tepozteco converso.


La última mención que se encuentra del Tepozteco se refiere a un personaje que fue bautizado e iniciado a la religión católica el 8 de septiembre de 1532 en las aguas del Axitla, al pie del cerro en que se encontraba la estatua de Ome Tochtli. De acuerdo a Villamil (1951) íse trataba de un rey y señor que era poeta a semejanza de Netzahualcóyotl y que admiraba la gran omnipotencia divina pues veía en las cosas de la madre naturaleza la mano del supremo hacedor". La versión de Dubernard refiere que un joven misionero de 22 años llamado Fray Domingo de la Anunciación bautiza al Tepozteco después de haber despeñado al ídolo que se encontraba en lo alto de la montaña y que era famoso y venerado por peregrinos que venían desde el reino de Chiapa y Guatemala.

"Por esta parte le hizo derribar el bendito P.F. Domingo de la Anunciación y cayó la miserable figura de dos mil estados de alto, y con todo eso no quebró; o por ser la piedra muy recia, o por intervenir la fuerza del demonio, para engañar con esta entereza del ídolo a los que la tenían en su idolatría. Mandó el siervo de Dios que picasen luego aquella figura; y la piedra mandó llevar arrastrando al pueblo de Oaxtepec, que está a tres leguas de Tepoztlán; y allí la enterraron al abrir los cimientos de la iglesia, que hoy está en aquel pueblo"3.

Cuatro señores principales de los lugares vecinos: Yautepec, Huaxtepec, Tlayacapan y Cuauhnáhuac acusan al Tepozteco de haber traicionado a sus dioses y lo vienen a retar al pueblo. Este los vence de nuevo evocando lo sucedido en el banquete y con la fuerza de su discurso los convence de las bondades de la nueva religión. Brotherson analiza la conversión del príncipe Tepozteco, destacando que se celebra en la misma época en la que el arzobispo Zumárraga empezaba su campaña de terror quemando en la plaza principal de México al heredero del trono de Texcoco, que casualmente recibía también el nombre de Ome Tochtli. Presupone que se trató de una estrategia para evitar la amenaza eclesiástica y así poder conservar privilegios políticos y el derecho a regir sobre sus tierras en la administración colonial.

Hemos descrito brevemente cuatro roles en los que aparece la figura del Tepozteco que se van articulando entre sí por las alusiones a los cerros del lugar y por compartir algunos elementos comunes. A pesar de que los antropólogos puedan identificar su ubicación histórica, es más certero decir que los mismos habitan en ese tiempo y espacio mítico que de acuerdo a Levi Strauss, conjuga el pasado, el presente y el futuro en una totalidad simbólica que unifica la diacronía y la sincronía. Como ya hemos mencionado, en el pueblo no se hace una distinción entre las diferentes identidades del Tepozteco, sino que es evocado anualmente de manera genérica en el ritual que a continuación se describe y que destaca la actuación del héroe épico mezclada con el que se convirtió al cristianismo. De acuerdo a Enrique Villamil Tapia, un habitante del lugar, el ritual llamado "Altepeilhuitl" o fiesta del pueblo lleva celebrándose ininterrumpidamente en el lugar durante más de 400 años.4.

El ritual

Aún cuando se toma el 8 de septiembre como la fecha del ritual, éste en realidad se inicia la noche del día anterior con una fiesta que no es propiamente cristiana. Se alumbra el camino a la montaña con antorchas, se sube hasta la pirámide donde se veneraba a Ome Tochtli Tepoztécatl, el dios del pulque derribado por el monje dominico, se vela y bebe toda la noche bajo el sonido de caracoles y del teponaztle para bajar hasta el día siguiente acompañando al personaje que ataviado como el Tepozteco, interpretará la batalla contra los cuatro señores vecinos. En la plaza del pueblo, de la cual han sido desalojados todos los puestos del mercado, se dramatiza una pieza teatral a la usanza de los auto sacramentales utilizados por los monjes para evangelizar a los indígenas en la colonia. En ella el Tepozteco recibe las imprecaciones de los reyes que lo acusan de traidor a sus dioses, pero no se arredra ante la furia de los mismos. Hace sonar de nuevo el teponaztle y les recuerda su fuerza: íPor ventura, ¿no habéis visto que aquí me rodean cuatro cerros formidables, siete hondonadas, siete barrancos y siete obscuras cuevas y que por ellos siento que mi corazón se fortalece más y más? , ¿Por qué venís aquí cuando estoy celebrando la Natividad de la Virgen Santísima, Madre de Jesucristo, si por ella mi corazón es fuerte, por ella encuentro consuelo y por ella me siento más grande?, ¿Que no os acordáis cuando en Cuernavaca estabais rebosantes de alegría, yo valiente y sagaz os quité un precioso teponaztle y me lo apropié? ¿No os dá vergüenza esa derrota que yo sólo pude infligiros? Después de sonar el teponaztle y bailar con todos sus seguidores, les habla de la nueva religión hasta convencerlos. Al final todos bailan juntos ícomo hermanos y como creyentes".

Es difícil entender que en el mismo ritual exista una conjunción de las dos facetas del Tepozteco, su actuación guerrera, símbolo de resistencia ante poderes extranjeros, y la conversión al cristianismo, emblema de la aceptación al poder eclesiástico católico. Si seguimos la interpretación de Brotherson el diálogo que se representa en esta celebración ciertamente denota una tensión interna entre ambos elementos. De acuerdo a su análisis este antropólogo destaca que la identidad del personaje íse afirma menos en las verdades de la nueva fe que en los cerros que les habían hecho fuertes a él y a otros Tepoztécatl en el pasado, por lo que el mensaje cristiano cede a la celebración de poderes más antiguos y más locales" .5. Sin embargo queda todavía por investigar las diversas significaciones que los habitantes le atribuyen a la conversión del personaje.

2. LA FUERZA MITICO RELIGIOSA DE LOS TEPOZTECOS ACTUALES.

Aún cuando habíamos presenciado por más de seis años las diferentes ceremonias y rituales religiosos del pueblo y conocíamos una larga historia de movimientos que se habían opuesto a diversos proyectos modernizadores, no habíamos advertido hasta que punto estaba arraigada en el corazón de los pobladores la fuerza de la tradición y la vigencia de los lazos históricos que los unen con sus antepasados. Lo que nos hizo entender la presencia indiscutible de los componentes mítico-religiosos en el lugar fue el movimiento de resistencia que protagonizó el pueblo de Tepoztlán en contra de la construcción del Club de Golf.

Los cuatro años de lucha nos permitieron observar con asombro la existencia de una memoria histórica desplegada en un tejido cultural que traía al presente elementos prehispánicos resignificándolos y entrelazándolos con los comportamientos políticos y sociales que se volvieron cotidianos durante todo el tiempo que duró el movimiento. Para nosotros todavía era un enigma entender en donde radicaba la fuerza de un pequeño poblado que pudo parar un proyecto avalado por la clase política gobernante y que contaba con el apoyo de inversionistas nacionales y extranjeros que ostentaban ante la opinión pública los miles de millones de dólares que estaban dispuestos a invertir en dicho proyecto.

De manera breve podemos decir que la propuesta de un grupo de capitalistas aglutinados alrededor de la familia Kladt Sobrino y apoyados por el gobernador del Estado era construir un complejo turístico que incluía 700 residencias, un club de golf, un parque corporativo de alta tecnología y una zona de servicios tales como hoteles, restaurantes y locales comerciales. Los inversionistas se ocuparon cuidadosamente de apuntalar su proyecto con la clase gobernante y los funcionarios involucrados en el otorgamiento de permisos y licencias correspondientes. Nunca se ocuparon de indagar la opinión que los habitantes del lugar tenían sobre el proyecto, dando por sentado que serían los beneficiarios del mismo al recibir una mayor oferta de trabajo.

La respuesta popular ante este embate es destituir de inmediato al presidente municipal y las autoridades del lugar que habían apoyado el proyecto sin el consentimiento del pueblo. Se retoman entonces las formas de organización comunitarias y se vuelve a los usos y costumbres para el nombramiento de autoridades locales, eligiendo a un representante de cada barrio. De acuerdo a M. Rosas íse revive la tradición indígena de nombrar al calpuleque para que los futuros representantes recobren el carácter de ser nombrados entre iguales por los iguales".6. Se forma de esta manera el Comité de la Unidad Tepozteca y se realiza posteriormente la ceremonia de transmisión de poder en la que se plasman claramente símbolos y valores prehispánicos fuertemente arraigados a su identidad.

La ceremonia.Transmisión del mando en 1995 y 1997

Al sonar del Teponaztle, en una de las calles aledañas al palacio municipal, se ve avanzar a un joven vestido a la usanza prehispánica con un penacho dorado y tocado de plumas, su vestido es suntuoso lleno de ornamentos dorados, lleva un escudo en la mano izquierda y una hacha de madera en su mano derecha, está escoltado por varias doncellas vestidas de blanco con tiaras doradas y cada una con un sahumerio en sus manos. El Tepozteco llega a la plaza principal frente al municipio y se coloca en un estrado que asemeja una pirámide. Permanece en silencio, mirando a todos los asistentes a través del humo de los sahumerios. La transmisión de mando retoma los usos y costumbres que por más de treinta años no se habían utilizado. Un maestro va leyendo la protesta y les pide a todos que juntos vayan pronunciando las siguientes palabras:

¿"protestais guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la particular del estado, las leyes que de una y otra manera emanen y hagan cumplir legal y patrióticamente con los deberes del cargo que el municipio de Tepoztlán os ha conferido?"

Todos los presentes van preguntando al unísono. SI PROTESTO, responde Lázaro Rodríguez, presidente del recién formado Comité de la Unidad Tepozteca. El Tepozteco ahora toma un libro y se dirige al nuevo presidente, leyéndole un texto en náhuatl que es posteriormente traducido ante todos:

"Hombre de esta comarca, un día fui engendrado para componer lo mal puesto, mi padre Ehécatl, dios del viento me envió para ayudar a mi pueblo y lo hice. Tú eres hijo del mismo pueblo, no dudes en impartir justicia puesto que no vas a hacer tú quien se las regale, la justicia y el derecho son de todo ser humano, a ellos les corresponde. No des oído a voces chillonas que solo buscan tu cobijo para que en ella escondan su maldad. Yo di ejemplo de sabiduría, humildad y de ser justo y por ello mi pueblo me adoró, no trates de descomponer a nuestra comarca dejándote engañar con luces que no son de estrellas puesto que son de luna, no permitas la introducción de algo que no es de pueblo, porque si lo permites será el mismo pueblo quien pedirá tu corazón como un sacrificio para calmar la ira de nuestros dioses, los siempre venerables Ome Tochtli, Ehécatl, Huitzilopchtli y Tonatiuh.7.Mi pueblo es fuerte, tiene el corazón de temple, no te creas del sabor a miel que te ofrezcan porque te empalaga, el hombre sólo busca el poder...., cuando lo encuentra camina entre los charcos de sangre de los sacrificados. Sé justo y justo será el pueblo contigo, si eres injusto justo es el castigo que te impongan."


Una vez que Lázaro ha recibido del Tepozteco el hacha de madera, significador del bastón de mando, algunos de los presentes aseguran que íse siente un airecito en la explanada" muestra de que el verdadero Tepozteco, hijo del dios del viento está con ellos. Dos años después, en junio de 1997 durante la transmisión de mando del gobierno provisional del C.U.T. a Fermín Bello, presidente municipal actual, se repiten las mismas palabras en náhuatl.

Revivir le épica del Tepozteco en la que se enfatiza su destreza y habilidad para gobernar, así como el justo castigo para aquellos que no manejan adecuadamente el poder, se constituye en una especie de gramática mitológica que valida y fundamenta una serie de comportamientos. Aquí se puede observar el aspecto pragmático del mito en el sentido de su función social para interpretar los problemas y conflictos que enfrenta una comunidad dada. De esta manera el mito se vincula con la normatividad social, las instituciones sociales y la vida cotidiana.

Se puede fácilmente observar la forma en que la fuerza de la historia se hace presente, ya que una ceremonia de carácter aparentemente político, es resignificada como un acto en el que se legitiman tradiciones, valores y creencias muy antiguas. Coincidimos con Frank (1994) en que la legitimación es el "poder referirse a un valor que resulte indiscutible desde el punto de vista intersubjetivo.. y en sentido estricto sólo puede ser indiscutible intersubjetivamente lo que pasa por sagrado, esto es, por todopoderoso e inatacable". Por ello podemos decir que es el sentido mítico religioso y el valor de lo sagrado, lo que le otorga una potencia insospechada al movimiento de la resistencia política, ya que es evidente que el pueblo tepozteco está dispuesto a morir por lo que defiende. Queremos terminar dando dos ejemplos más de la vigencia mítico religiosa de la leyenda, a través de la "aparición del Tepozteco" a una señora del lugar y del discurso pronunciado por un lugareño ante la asamblea de pueblos en solidaridad con Tepoztlán.

Aparición del Tepozteco


Es interesante mencionar que en uno de los momentos más álgidos del movimiento, una señora relata que se le apareció el Tepozteco mientras ella caminaba cerca del cerro para decirle que no se preocuparan, que él estaba del lado del pueblo y que el club de golf no sería construído, pero que era necesario que volvieran a hacer el ritual con la ofrenda tal como se hacía antes. No es la primera vez que el Tepozteco íse aparece", ya que existen distintos relatos que dan cuenta de este tipo de acontecimientos. La señora duda si es conveniente comunicárselos a los representantes del Comité pero finalmente es convencida por otras personas de la importancia de hacerlo. Cuando ésta refiere lo sucedido a los del C.U.T., su palabra es tomada con completa seriedad y se dispone la celebración del siguiente ritual de acuerdo a las usanzas antiguas, utilizando el teponaztle original, que el Tepozteco les ha heredado.

Asamblea de pueblos en solidaridad con Tepoztlán.Septiembre de 1995

En la plaza del municipio se reunieron representatentes de varios poblados y movimientos: del EZLN, de los maestros del estado, de organizaciones campesinas etc. Después de varios discursos de los que se solidarizaban con la lucha del pueblo en contra del Club de Golf, un habitante del lugar toma el micrófono y dice:

"Hemos asestado un golpe mortal, parando las obras del club de golf, hemos igualmente destituido a nuestras autoridades municipales por corruptas, damos la más cordial bienvenida a todos los pueblos de Morelos y del D.F. y del estado de México que nos acompañan en una lucha sin cuartel contra el grupo KS, que es el monstruo de las mil cabezas. Nuestro Tepozteco de antaño nos ha dicho claramente ¡hombres de esta comarca! No se dejen engañar por luces que son de estrellas, puesto que son de luna, nuestro pueblo es valiente, tiene el corazón de temple, no se crean de las mieles que les ofrece KS porque los empalagan, no permitan la construcción de algo que no es del pueblo porque si lo permiten será el mismo pueblo el que pedirá su corazón para saciar la ira de nuestros dioses Ome Tochtli, Tonatiuh, Huitzilopochtli y Quetzalcóatl.8.Así como el Tepozteco destruyó al monstruo de las mil cabezas que era el Xochicácatl devorador de hombres, nosotros hemos asestado la puñalada final para la muerte de este monstruo que significa el grupo KS patrocinado por Francisco Kladt Sobrino. Hemos demostrado al pueblo entero, al país y a los países hermanos del mundo, que Tepoztlán ante todo tiene dignidad, tiene hombres y mujeres, jóvenes, maestros, campesinos que se han unido a la lucha para reivindicar lo que Zapata nos legó... luchamos por la tierra, por la justicia y por la libertad"9.
Como se puede observar, los habitantes del lugar continuamente hacen paralelismos entre la situación que están viviendo y los elementos de la leyenda. Esto nos hace ver que la existencia actual de los tepoztecos es atravesada poderosa y sutilmente por una historia primordial que conmemora y revive continuamente su pasado mítico; podemos considerar que su lucha es un ejemplo claro de un movimiento en que la acción colectiva está guiada por un sistema simbólico, una cosmovisión preñada de elementos míticos y religiosos que avalan y legitiman su conducta. La supervivencia de esta construcción mítica es un fenómeno espiritual relevante que tiene un efecto importante sobre el plano cultural y político, en virtud de que en este lugar la esfera de la religión y la política no se encuentran desvinculadas.

Estamos ante la presencia de una comunidad que valora ampliamente su pasado histórico y lo actualiza constantemente no sólo en las diversas fiestas, rituales y ceremonias, sino que lo revive poderosamente cuando se ve forzada a enfrentar proyectos que amenazan su identidad, cultura y tradiciones. Tal como lo dice Flores Cano, no se trata tanto de un rechazo a la modernización, sino de la necesidad de conservar una relativa autonomía ante elementos culturales o innovaciones técnicas contrarias a sus necesidades.10.

La realización de un ritual, que se ha llevado a cabo ininterrumpidamente por casi 400 años restaura y ancla en la memoria de los lugareños los comportamientos de esos personajes pertenecientes al universo de lo sagrado, entrelazan el presente con un pasado que por su cualidad mítica trasciende todo contexto individual y social específico, para elevarse al plano de lo incuestionable. Muchos son los autores que consideran al mito, no sólo como algo referente al pasado, sino como parte esencial y perfectamente integrada a las prácticas y a las creencias actuales de ciertas comunidades.

Ya Mircea Eliade (1985) ha establecido que lo esencial precede a la existencia y ésta comienza en el momento en que recibe la comunicación de una historia divina cuyos personajes son seres sobrenaturales y antepasados míticos. Para este autor "lo esencial" puede ser solidario de una ontología cuando se refiere a la creación del mundo y de lo real; así como de una historia cuando es representado por los antepasados de los hombres, vinculados de alguna manera con el mundo sobrenatural.

En el caso de Tepoztlán el componente mítico que representa ílo esencial" hace resonar diferentes fortalezas con las que el pueblo se identifica. En las diferentes vidas del Tepozteco "Ome Tochtli Tepoztécatl" se ubica en el tiempo cosmogónico a través de los mitos de origen y de la creación del mundo, el templo de esta deidad acoge la noche anterior a los que celebrarán la fiesta principal del pueblo, y es inseparable de las ceremonias de transmisión de poder.

La referencia a los otros personajes, que han podido ser ubicados históricamente por los antropólogos, evoca por ejemplo la habilidad guerrera del héroe tepozteco que desciende directamente del dios del viento y que simboliza claramente el triunfo contra gigantes míticos y contra diversos señores principales. La mención de Huitzilopochtli, el dios mexica de la guerra y del estado, en las ceremonias de transmisión de mando que se llevaron a cabo en 1995 y 1997 refuerza también este carácter guerrero.

Como una muestra del sincretismo vigente entre la cultura prehispánica y el cristianismo, encontramos que la fiesta más importante de la comunidad es la que representa la querella entre el Tepozteco bautizado y los otros señores principales que le reclaman haber traicionado a sus dioses. Podemos pensar que el hecho de que el Tepozteco se pudiera acoger al cristianismo le permitió preservar la herencia prehispánica recubriéndola del ropaje de la nueva religión pero conservando elementos importantes de su cosmovisión. Brotherson mismo plantea que la identidad de este personaje se afianza más en la cosmogonía y epopeya pagana que en las verdades de la nueva fe. La mención de los cerros, la utilización del Teponaztle y la vigencia de la lengua náhuatl en la representación podrían considerarse una prueba de ello.

Podemos constatar en estas ceremonias la adaptación peculiar de las formas de representación políticas convencionales a las formas tradicionales y huellas del pasado prehispánico que de acuerdo a León Portilla son tan características de los modernos mesoamericanos.


BIBLIOGRAFIA:

Barabas, Alicia, Utopías Indias, movimientos socio-religiosos en México, Ed. Grijalbo, 1987.

Brotherson, Gordon, Las cuatro vidas de Tepoztécatl, documento fotocopiado, ex convento de Tepoztlán, (sin fec

Crespo Horacio y Von Metz Brígida., Morelos, cinco siglos de historia regional, UAEM, l984.

Dubernard Chavreau, Jean, Apuntes para la historia de Tepoztlán, Impresores de Morelos, 1983.

Eliade, Mircea, Mito y Realidad, Ed. Labor, Barcelona, 1985.

Echeverría, Eugenia, Tepoztlán, que viva la fiesta, Dirección Gral de Culturas Populares, Morelos, 1994.

García, Leandro, Batalla en contra del Tepozteco, traducción del náhuatl del ritual que se celebra el 8 de septiembre, documento de ex convento de Tepoztlán.

González Casanova, Pablo, El ciclo legendario del Tepoztécatl, Estudios de lingüística y filología nahuas, UNAM, 1977.

González Torres, Yolótl, Diccionario de Mitología y Religión de Mesoamerica, Larousse, 1991.

León Portilla, Miguel, Los modernos mesoamericanos, Suplemento Masiosare, La Jornada, 8 de marzo de 1998.

Menéndez, Oscar, La batalla de Tepoztlán, video producido por Video Cine Independiente, 1995.

Rosas, María, Tepoztlán, crónica de desacatos y resistencia, Ed. ERA, 1997.

Sejourné, Laurette, Pensamiento y religión en el México antiguo, F.C.E., 1987.

Villamil, E. Tepoztlán en la historia y leyendas, Imp. Rojas, 1951.


*Profesores investigadores del Departamento de Educación y Comunicación de la UAM Xochimilco. Publicación original en TRAMAS 13. UAM-X. México. 1998. Páginas 27-41.

1.G. Brotherson, Las cuatro vidas del Tepoztécatl, (mimeo) Op. cit. P. 191

2. Op.cit. p. 191.

3.Jean Dubernard, Apuntes para la historia de Tepoztlán, Imp. De Morelos, 1983, p. 48

4.Enrique Villamil, Tepoztlán en la historia y leyendas, Imprenta Rojas, México 1951, p 8. op cit. P. 201

5.Op.cit. p.201.

6..María Rosas, Tepoztlán, crónica de desacatos y resistencia, ERA, 1997, p. 39

7. Ome Tochtli, dos conejo o dios del pulque, Ehécatl, dios del viento y padre del mismo Tepoztécatl, Huitzilopochtli, dios de la guerra y Tonatiuh, dios del sol. En este discurso se nombra a Quetzalcóatl, íserpiente de plumas preciosas, dios de la fertilidad" cuya advocación puede encontrarse frecuentemente asociada a Ehécatl, existiendo incluso una figura integrada que combina ambos nombres: Ehécatl-Quetzalcóatl.

8.En este discurso se nombra a Quetzalcóatl, "serpente de plumas preciosas, dios de la fertilidad" cuya advocación puede encontrarse frequentemente asociada a Ehécatl, existiendo una figura integrada que combina ambos nombres" Ehécatl-Quetzalcóatl.

9.Menéndez, O. La Batalla de Tepoztlán, Video producido por video cine independiente 1995.

10.Enrique Flores Cano, Siete tesis equivocadas sobre los grupos étnicos, Perfil de la Jornada, 12 de marzo de 1998.