Anales de Tepoztlán
La Portada de Semillas en 2001

LAS PORTADAS DE SEMILLAS:
Representaciones anuales y visuales acerca
del estado de la cultura de Tepoztlán, México


Albert L. Wahrhaftig
Departamento de Antropología
Sonoma State University

Cada año en la tarde del 7 de septiembre la gente de Tepoztlán, un municipio no muy lejos de la Ciudad de México, coloca una portada de semillas que mide aproximadamente 7 por 9 metros como una ofrenda a la Virgen de la Natividad que es la Santa Patrona de Tepoztlán. La portada es un mural gigante en mosaico que utiliza una base de triplay sobre la que se pegan miles de semillas de color natural. El mural es producto de un trabajo voluntario de la comunidad y se incluyen más de 65 variedades de semillas. Se mantendrá en ese lugar durante todo el año hasta que llegue el tiempo de cambiarlo para comenzar la construcción de la portada del siguiente año. Este es un ejemplo de arte efímero y de un arte que, a pesar de que es reciente, se ha convertido en algo profundamente tradicional. La primera portada de semillas fue dedicada en 1991.

Ciertamente la portada es un acto de devoción, pero es mucho más que eso; representa un esfuerzo deliberado y comunitario por consolidar y comunicar el valor de la cultura tradicional de Tepoztlán en el mundo actual. Cada portada constituye una declaración anual pública acerca del estado de Tepoztlán y de la cultura Tepozteca. Sus creadores son, en efecto, semejantes a el tlacuilo prehispánico, “el poeta pictográfico azteca cuyo arte en las paredes trae el pasado al presente mediante el recurso de los ocres, negros y rojos....” (Campbell 2003:198)

Los tepoztecos, que fueron una comunidad nahuahablante hasta los cincuentas, son muy dados a las comunicaciones visuales (Wahrhaftig:2001) y pienso que es razonable postular, como lo hizo Elizabeth Hill Boone en su ensayo “Pictorial Documents and Visual Thinking in Post-Conquest Mexico” que “para decirlo en términos sencillos, [después de la conquista] los nahuas continuaron pensando en términos visuales y expresando sus ideas pictóricamente” (Boone 2001)

En cada período de la historia tepozteca, y ahora más que nunca, ha habido mucho que comunicar. Actualmente, por la lucha que el pueblo de Tepoztlán hace para preservar su autonomía y sus rasgos distintivos dentro de una nación cada vez mas globalizada y neoliberal, existe una necesidad de comunicarse con un estilo que vaya más allá de las clases, el nivel económico, la educación y la política.

Lo más importante de los eventos de las últimas décadas han sido los esfuerzos por desafiar los “proyectos de desarrollo” promovidos por personas ajenas al pueblo y que ellos consideran contrarios a sus intereses culturales, sociales y económicos. Sobresalen entre ellos, junto con diversas apropiaciones ilegales de las tierras tepoztecas, el intento por construir un club de golf en 1962 para foráneos ricos (mediante la adquisición fraudulenta de tierras), un proyecto para construir un teleférico en 1979 que transportaría a los turistas a la pirámide prehispánica de El Tepozteco y una propuesta hecha a principios de los años noventa para construir un tren sobre las montañas que los Tepoztecos consideran sagradas (Concheiro, 1996).

Una bandera:
representados por sus respecticos símbols totemicos, los ocho barrios de Tepoztlán deshechan el ferrocarril turístico.

El último evento, más largo temporalmente y más definitivo, conocido como la “Guerra del club de golf” de l995-1997, fue la oposición de los tepoztecos a otro megaproyecto para los ricos (Rosas 1997).

Mural de Rius en oposición al Club de Golf

En cada uno de ellos los tepoztecos se unieron en una oposición exitosa.


En las distintas luchas por mantener su autonomía y la integridad de su cultura, la gente de Tepoztlán no ha luchado sola. Han contado con el apoyo de El Tepozteco, su héroe-dios, asociado con la pirámide prehispánica que mira al pueblo desde las montañas.

El Tepozteco

Lo han considerado siempre como su protector y también como el guardián de la conducta del pueblo capaz de castigar las malas acciones cometidas mediante tormentas de viento destructivas (poder que tiene por el hecho de ser el hijo de Ehecatl, el Dios del Viento). Muchos creen que El Tepozteco se puede manifestar a sí mismo como un guerrero en las líneas de defensa del pueblo durante los períodos de oposición. Aquellos con un sentido menos literal de sus intervenciones, han absorbido, sin embargo las particularidades de la existencia de su héroe legendario. Para ellos, el representa el paradigma de la sabiduría tepozteca, representada por la valentía, el altruismo y el liderazgo, especialmente en tiempos de crisis.

En las portadas, el orgullo asertivo de la cultura tepozteca y la imagen de los eventos heroicos en la vida del Tepozteco sirven como puntos unificadores para encauzar el espíritu tepozteco. Todo esto puede ser observado desde el inicio, en la evolución de las portadas de semillas.

La portada de 1991

En 1991 una primera portada casi provisional fue realizada con flores de plástico y completada apresuradamente con ramas verdes cuando el tiempo se terminaba. Su simbolismo, los corderos de Dios, Ángeles, el Sagrado Corazón de Jesús y la cruz, eran convencionalmente católicos.

La portada de 1992

En solo una año, sin embargo, la portada de 1992 se volvió asertivamente tepozteca. Con sus símbolos en tres niveles, la cruz cristiana y el emblema de María se elevan sobre el glifo de el Tepozteco y el monumento en donde se dice que fue bautizado. Del lado derecho se encuentran dos conejos, que representan la traducción literal del nombre nauha de El Tepozteco (Ome Tochtli). Huitzilopochtli y Quetzalcoatl unen ambos lados, representados como las serpientes gemelas.

1993
Las Dos Culturas en el arco de la fiesta de la Natividad

Un año después, la portada de 1993 atrevio a proponer una ecuación más asertiva al colocar en la parte baja del lado derecho a El Tepozteco como un rey guerrero junto con el monstruo que venció en Xochicalco, mientras que en la parte baja del lado izquierdo se muestra el bautizo del Tepozteco por el fraile dominico Domingo de la Anunciación y el monumento que conmemora ese acto. En la parte superior se encuentran los símbolos correspondientes a algo más general: Lo mariano y lo dominico a la izquierda, el sol todo poderoso y el glifo geográfico de Tepoztlán a la derecha, coronados en la parte superior por el símbolo mariano y la cruz cristiana. Esta portada –que fue la primera que se construyo con semillas- coloca las versiones indígenas de la pre-conquista y las cristianas posteriores a la conquista en igualdad de circunstancias dentro de la cultura Tepozteca.

La Leyenda de el Tepozteco
Septiembre 1994
"Esto que les voy a contar, no se les vaya a olvidar."

Continuando con la progresión, la portada de 1994 se dedica enteramente a una recitación de la vida legendaria de El Tepozteco en un estilo muy semejante a los códices.

Uno podría verse tentado a decir que en estos cuatro años el balance del significado ha cambiado de la devoción cristiana a las contiendas indígenas, pero eso sería un planteamiento excesivamente simple.

La portada en espacio liminal entre la sagrada atrio de la iglesa y el mercado secular.

Así como Tepoztlán vive en la frontera de la tradición y la posmodernidad, así también la portada, media entre los antecedentes antiguos y las realidades contemporáneas , colocada en el arco que marca el límite entre la plaza del mercado secular y el atrio sagrado de la iglesia,. La realidad de lo anterior se ve claramente en las portadas que se hicieron durante los años de resistencia al proyecto del Club de Golf.

El proyecto del Club de Golf no era poca cosa. Se construiría en 463 acres de tierras comunales obtenidas ilegalmente y que estaban situadas sobre el acuífero que proveía a un pueblo con grandes problemas de agua; se trataba de un parque de negocios de alta tecnología, un centro comercial, 700 casas de lujo con alberca privada cada una, un club de golf y un helipuerto con una campo de golf diseñada por Jack Nicklaus, el proyecto estaba respaldado por poderosas corporaciones nacionales e internaciones, así como por políticos con grandes influencias. Destinado a beneficiar a los super ricos, el proyecto ofrecía trabajos de peones o jardineros a los tepoztecos. Peor aún, los tepoztecos preveían una arremetida de vecinos que denigraría su cultura.

La leyenda del Tepozteco contiene una fórmula para este tipo de crisis. (Lane y Wahrhaftig, 2004) Históricamente, esta región de México estuvo dominada por un estado poderoso centrado en Xochicalco. La leyenda cuenta que cuando el tepozteco recién nacido fue abandonado por su madre y su familia, fue adoptado por una pareja de viejos que no tenían hijos. Al descubrir que su padre adoptivo iba a ser llevado a Xochicalco para ser comido por el monstruo Xochicalcatl que dominaba esas tierras (ya que parte del tributo que demandaba eran hombres viejos para alimentarse con ellos) el Tepozteco insistió en tomar el lugar de su abuelo. Como resultado de esta valiente substitución, y también como resultado de la decepción y los trucos que utilizó para matar al monstruo, El Tepozteco no solo salvó su vida, sino que también liberó a las comarcas de la región. El Tepozteco como héroe niño, ilustra la habilidad de la gente valiente y astuta para triunfar sobre las demandas ilegítimas de los opresores poderosos externos.

1995: La leyenda de El Tepozteco II
"Las dos serpientes se dejan caer amenazantes ... como símbolos de la prudencia ante los problemas que nos aquejan sobre la destrucción de la flora, la fauna y de nuestra identidad pre-hispánica-cristiana, por el poder, la ambición y el capricho de unos cuantos."

Así, en 1995, la leyenda que se utilizó en 1994 sirvió como una metáfora para la confrontación que Tepoztlán tenía con el proyecto del Club de Golf, que era tan peligroso como el Xochicalcatl.

1996 -Y SEGUIMOS SIENDO TEPOZTECOS

"Es el tepozteco de la leyenda que libera a su pueblo del señor de Xochicalco. Hoy, es el tepozteco colectivo que dice no al engaño y a la ambición de unos cuantos que
concentran el poder y el dinero.
"

El año siguiente ya no se trataba de una metáfora; en 1996 los promotores del Club de Golf eran representados como conquistadores españoles. En la parte inferior del lado derecho ellos se encontraban en el palacio del gobernador de Cuernavaca solicitando su apoyo. A los lados soldados españoles tenían tres cautivos (en los hechos, habían capturado a tres tepoztecos como presos políticos). En la parte inferior del lado izquierdo se representaba al pueblo unido de Tepoztlán ante los poderes de las montañas sagradas. Arriba, los ocho barrios tepoztecos, representados por sus respectivos símbolos totémicos estaban enlazados en solidaridad por las serpientes gemelas de la fé y la practica mesoamericanas. En la parte superior de la portada, El Tepozteco alzaba su espada y escudo completamente desafiante.

1997

"Cuando conozcamos más su historia
Cuanda haya luz en vez de sombra
Entonces Tepoztlán será la gloria
De todas las leyendas que hoy asombra"

Después del año1997 en el que la portada les recordaba a los tepoztecos su devoción a la virgen, el movimiento de resistencia tuvo éxito y el proyecto fue cancelado.

1998
“Nochi ipampa to tlacatilizcatlal”
("Todo por nuestra tierra natal").

En la portada de 1998 se veía al Tepozteco celebrando la victoria tocando de manera triunfal el teponaztle, que es en sí mismo una reliquia de la confrontación narrada en la leyenda. Abajo se representó el palacio del gobernador en llamas y al propio gobernador siendo conducido a un juicio para ser sentenciado, con una cuerda alrededor de su cuello. Del lado izquierdo, los tepoztecos y sus barrios unidos aparecían viviendo de manera armoniosa en su entorno natural y mágicamente poderoso.

Dos ejemplos más son suficientes para indicar que las portadas son más que llamados a la acción y crónicas del conflicto.

 

1999
"Hacemos la reflexión de que si nos organizamos y preparamos mejor como sociedad, podremos aspirar a cosas maravillosas..."

La portada de 1999 enaltece la fuerza y el valor de la organización social tradicional del pueblo, utilizando como ejemplo la fiesta de la Virgen de la Natividad. Del lado izquierdo los tepoztecos hacen sus planes mediante consenso. Del lado derecho aparece Arturo Demesa, el diseñador de las portadas, haciendo sus dibujos, mientras que arriba de él Rafael Carrillo supervisa, como siempre, el pegado de las semillas.

2000
“..aqui debe tener un estrecha harmonía, una estrecha amistad para que todo se puede dar.”

En la portada del 2000, el año del milenio, se llevaron a cabo elecciones locales y nacionales. En la parte inferior izquierda se mostraban cinco partidos políticos compitiendo dentro de un círculo con unas elementos en la periferia que simbolizaban las promesas políticas. Los responsables de las campañas viajaban en caminos para llevar las promesas de sus candidatos a cada comunidad del municipio. En la derecha se representaba al nuevo presidente municipal elegido con su consejo sentados en un círculo, mientras algunos trabajadores con canastas llenas llevaban los beneficios del buen gobierno a las comunidades aledañas. Aquí se mostraba el ideal de la moralidad y lo sagrado dentro de la política, bajo la imagen de dos musas, una representando a la Historia de México y la otra a el Estado Mexicano. En frente de un sol todopoderoso se veía a Cuauhtémoc, el último emperador azteca como símbolo de la cultura tradicional de México quien saludaba de mano a El Tepozteco, simbolizando el lugar de Tepoztlán dentro de la tradición mesoamericana.

Las portadas son un intento reciente y deliberado de reforzar la identidad tepozteca ante una intromisión cada vez más creciente del mundo globalizado en la autonomía de Tepoztlán. Al funcionar como un espejo anual del “Estado de la cultura” dirige la atención hacia el vínculo entre los eventos del presente con las fuentes eternas de la identidad y la comunidad convirtiéndose así en la re-invención de esa antiquísima práctica mesoamericana que es la comunicación visual sacralizada en situaciones rituales.


Referencias:
Campbell, Bruce
Mexican Murals in Times of Crisis. Univesity of Arizona Press. 2003

Concheiro Bórquez, Luciano
“Tepoztlán: dignidad tras las barricadas” Coyuntura Num. 67/68. Jan/Feb 1996, pages 36-47.(English translation by Albert L. Wahrhaftig –“Tepoztlán: Dignity Behind the Barricades”)

Lane, Pacho and Albert Wahrhaftig
A Defender of His People: The Legend of El Tepozteco. Ethnoscope Video. 2004

Rosas, María
Tepoztlán: Crónica de desacatos y resistencia. Ediciones ERA. 1997

Wahrhaftig, Albert L.
Talking Walls: The Iconography of Tepoztecan Resistance” Presented at the 100th Annual Meeting of the American Anthropological Association, Washington DC, December 2, 2001 (Las paredes que hablan)