Anales de Tepoztlán
La Portada de Semillas de Tepoztlán en 2003

 

INTRODUCCION


RECUERDA QUE hace diez años un grupo de trianguistas tepoztecos nos reunimos para celebrar de otra manera, a María Natividad, pues es algo más que un ocho de septiembre o un día "dos conejo" del calendario prehispánico de México. Ella esta situada en lo más alto del arco de las sesenta y quatro semillas de la región y de las creencias de la mayoría del pueblo tepozteco. Ella se eleva sobre el tiempo de celebración, la "vasija alada dos conejo" (Ometochtecomátl) y los brazos vegetales de Mayahuel.

 

 

 

 


Ella también es la madre tierra, que en este mes se nos entrega en sonrisa de alimento; es un Ometéotl que se desdobla a su izquierda en Fray Domingo de la Anunciación, quien con su estandarte perdica el cristiansimo y a su derecha en Tepoztécatl "dios del pulque" en la cultura mesamericana, con su bastón de mando y su escudo de origen huasteco.






 

En ese nivel están la noche y el día con su luna y su sol; de ahí salen dos ondulaciones de serpientes, una por cada lado y se dejan venir en vuelo de quetzal de colores sobre nuestras miradas, para que hablemos de Quetzalcóatl, de su simbolismo agrícola, de cuando le salieron alas de vejez y voló de montaña en montaña hasta llegar al mar, donde sus arrugas se llenaron de juventud, para regresar en el vuelo a la velocidad del amanecer del pensamiento y continuar enseñandonos su prudencia y sabiduría.

 

 

Acuérdate que las primeras portadas fueron ofrecimientos de colores de papel crepé y perfumes de flores naturales, junto con humo de incenso de copal, ceras escamadas, cohetes con gritos en el cielo, chirimía y múisica de banda. Las mujeres enrebosadas hasta la cabeza, eran sequidas del silencio que permitía el surgimiento do los cánticos y rezos de su fe religiosa. Dos años los adornos fueron de plástico de distintos colores (1991-1992), para que la llluvia no destruyera nuestro trabajo. Finalmente llegamos al uso de las semillas, que la tierra nos ofrece en la cosecha del año anterio y son como un suspiro campesino del pasado tepozteco.

El arco que aqui ves sintetiza nuestra historia y el arte de los colores, formas y tamaños de las semillas, a través del diseño del Arq. Arturo Demesa Ortíz. Es la entrada a las creencias de nuestros antepasados, cuando los fenómenos de la naturaleza, convertidos en dioses, se imponían sobre la infancia tecnológica con nombre de viento, lluvia y serpiente emplumada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El arco es la entreada al gran atrio de la religión cristiana, donde se escuchan las palabras de esperanza, desde la capilla abierta o el púlpito de la iglesia principal. Es como el grito arquitectónico de la iglesia ante el paisaje de cielo y roca volcánica. También puede ser la boca abierta de la tierra o de las cuevas de los cerros, que murmuran cuentos y leyendas lejanas sobre el origen de la vida, formadas desde muy adentro de la cordillera del Ajusco.

Acuérdate que hace diez años juntamos nuestras manos, sentimientos y palabras para recrear la historia tepozteca. En la portada de semillas el eje central ha sido nudo de cruz y de serpiente, que une a María Natividad con las leyendas del tepozteco como dios del viento. Quezalcoatl, serpientre emplumada, simboliza la tierra fértil; cuenta la leyenda que voló de ciudad en ciudad en Mesoamérica hasta transformarse en venus de la tarede o la mañana las leyendas nos hablan de un tepozteco leyendario, otro histórico y un converso al cristianismo. Encontramos información en la narración manuscrita que el tepozteco Bernardino Veraluce (1) entregó a través de su hijo Genaro al fillógo y lingüista Pablo González Casanova y en el dialogo recopilado por Don Cecilio A. Robelo (2) y "corregido" por el Nahuatlato Tepozteco Don Jacobo Rojas. Ambos textos fueron recopilados en los años veinte y treintra del siglo XX; años de revaloración de lo indigena y de su contribución a la cultura nacional.

Algunos tepoztecos que sabían leer y escribir empezaron a preocuparse por la cultura oral heredada de sus padres y abuelos, y elaborarón los primeros textos bilingües en nahuatl y español. Después aparecierón otras versiones, hasta en lenguas extranjeras, interesantes para la antropología y la difución de la cultura regional, pero no entendieron el mensaje principal y la manera de ver el mundo a través de la lengua indigena.

Para hacer la portada de semillas también nos informamos en algunos libros que hablan de los mitos (3). Pero sobre todo confiamos en el significado de la lengua de nuestros abuelos, que daba claridad a las cosas. También nos inspiramos en los murmullos emitodos por el teponaztle prehispánico, que los cuidanderos ancianos exhibierón una vez que ya no corria el peligro de ser destruido por la religión Católica o de que el gobierno lo recogiera.

Alrededor del cilindro la talla en madera desenreda los pasos de un danzarín, cabeza rapada a la manera olmeca y plumaje atrás de ella, sonaja en la mano derecha y una rama florida en la otra: parece un canto a la primavera. Hoy lo guarda de manera desconfiada, uno de los mayordomos del barrio de la Santísima Trinidad. Su sonido sigue invitando a la unidad tepozteca.

Acuérdate que hace "diez joyeles de viento" ubicados entre el señor de Yautepec y el Tepoztecatl, y entre el señor de Cuernavaca y fray Domingo de la Anunciación en la portada de semillas. Aqui, hablamos de la leyenda del tepozteco: en las escenas ubicadas en los dos cuadrantes de abajo de las figuras paracen más pequeñas que las de arriba, pero su importancia es profunda en nuestra manera de ser meztizos. Luego describimos el reto contra el tepozteco y en lo alto de la portada mostramos la unidad sincrética de los ocho barrios, mezclada con la vírgula de la palabra de la serpiente emplumada. Hace diez años empezamos esta aretsanía, que ya está presente en el museo nacional de antropología e historía en la ciudad de México y en nuestro museo regional del exconvento de la natividad.

 

 

 

 

 

 

 

LAS LEYENDAS

En las cuevas de axihtla vivieron los primeros cazadores, que llegarón persiguiendo a caso un mito o empujados por el viento. Desde hace muchos siglos existe en este lugar "un diálogo" entre el murmullo del arroyuelo, el susurro del viento y el arbol más anciano de todo Tepoztlán, en cuyo cuerpo mutilado crecen flores y lianas, a pesar de haber sido partido por un rayo y dañado por las manos de la población moderna. Este lugar ha sido el embligo del agua y de la cultura tepozteca.

 

Acuérdate que la leyenda nos dice que el Tepoztécatl legendario fue concebido por la caricia del plumaje del colibri en las manos y en el pecho de su futura madre, quien se bañaba en axihtla. Aquí, la gran falda montañosa del tlahuitépetl se convierte en cueva, manatial y barranca. Aqui nació el Tepoztécatl guerrero y sabio, mitad dios y mitad hombre.

Hay quien piensa que el padre del Tepoztécatl fue el viento, y en su honor se le dio nombre a un cerro, en cuya cueva, a manera de serpiente, cascabela su mito en relieve acompañado por el dios conejo y el colibri. Otros más señalan que le dama quedo embarazada devido a que guardó en su seno una piedra verde, muy apreicada en esa cultura. Cuando se supo embarazada, la mujer se encerró en un dialógo silencioso con su corazón tratando de explicarse la "verguenza" y el "pecado" con que daría luz a un niño, que sería mitad héroe y mitad dios. Hoy sabemos que esos personajes tienen padres, que son generados en el avance de la ciencia y el pensamiento.

 

Nacido el niño, ella mandó que sus sirvientes lo arrojaran en un hormiguero: las hormigas en vez de hacerle daño le pusierón alimento en sus labios y él, con la alegría de vivir, empezó a guturear sus primeras sílbas. Como el fruto del pecado continuaba con vida la mujer ordenó ahora a sus vasallos arrojar al niño entre las pencas de un maguey, que no hace mucho abundaba en los campos de tepoztlán, para que algún felino lo devorará. Pero ¡oh sorpresa!, la diosa Mayahuel inclino sus pechos vegetales y amamanto al tepozteco con su liquido dulce, por ello se le consideró su madre adoptiva y a tepoztécatl uno de los dioses del pulque. (Bueno y también de la borrachera, pero borrachos somos todos los fiesteros de Tepoztlán).

Ante la necesidad de descubrir a este ser mitad dios y mitad niño, la madre mandó elaborar un recipiente para colocar al infante, y a la manera de Moisés en el Nilo, fue abandonado por los vasallos a la orilla del arroyo que corre de Azihtla a Atonco hasta llegar a Huicoyan. Esa noche las nubes de tempestad se deshicierón con el viento en un cielo titilante de estrellas.

Al otro día, una paraja de ancianos andaba por ahí. Ella lavaba la ropa con camote de monte y él cortaba leña seca.(4) Cuando el anciano escuchó un balbuceo, dudó si eschchaba el eco de su propio corazón, se acercó sigilosamente al recipiente, lo tomo entre sus manos, lo mostró a su pareja y le pidió acompañarlo a su casa para saber que contenía esa cajita. Allá lo abrieron descubriendo una sonrisa infantil y unas manitas extendidas a los nuevos padres adoptivos. ¿Qué hacer? Uno se pueden encontrar objetos, pero no seres humanos. Entonces acordarón los ancianos simular un alumbramiento y mandarón a avisa a sus hijos y las esposas de éstos, para que cooperaran en los quehaceres de la casa, como era costumbre. se retiraron cuando la anciana, ahora madre adoptiva, podía realizar sus quehaceres hogareños. Todos le dieron la opportunidad de vivir al niño.

El niño creció y ya adolescente pidío a su padre adoptivo, a quien cariñosamente llamaba "abuelo", que le elaborara su indumentaria de cazador pues quería cooperar en el mantenimiento familiar. Lo impresionante fue que cazaba en su misma casa: pedía que sus "abuelos" dijeran que querían comer y entonces con su arco y flecha apuntaba al cielo y caía el animal deseado. Los abuelos, sorprendidos, se hacian muchas preguntas sobre el origen de este prodigioso adolescente.

Por ese tiempo llegarón los emisarios del governante de Xochicalco para llevarse al abuelo del Tepoztécatl, quien sería devorado por su señor. Era costumbre que el caníbal de aquel lugar devorara a los ancianos de la región. Los topiles saludaron a los ancianos tepoztecos informándoles de la tarea que habían de cumplir. El joven Tepoztécatl andaba reflexionando y divirtiéndose por los caminos, las veredas de las montañas y los campos de la región. Cuando regresó a su casa saludó a sus abuelos, pero éstos no le respondierón: ella lloraba en un rincón de la casa y el aburlo estaba triste, parecía dialogar en silenciol con su corazón. Los abuelos explicarón al Tepoztecatl la ley del más fuerte, que en el fondo significaba la apropiación del trabajo de los otros; pero el tributo de los ancianos que los pueblos debían entregar al señor de Xochicalco mostraba también el respeto, el aprecio de la experencia y sabiduría de los más viejos, pues entonces el conocimiento se transmitía oralmente.

El Tepoztécatl comunicó a su abuelo que él iría en su lugar a Xochicalco, y a ruegos los topíles aceptarón. Al despedirse de sus abuelos el Tepozteco les pidió que subieran a Cozctzinco y miraran hacia Xochicalco: si observaban que se levantaba una nube blanca debían alegrarse por su triumfo, pero si era negra significaba que no debían esperarlo porque habría perdido la batalla ante el monstruo de Xochicalco.

El tepoztécatl en el camino a Xochicalco transfor5mó en rocas a varios topiles, (5) juntó y guartdo navajas y cuchillos de obsidiana en Tecuescontitloa. Se baño en algún arroyo hoy dersaparecido. El fue el primer habitante der náhuatl que puso nomtrre a algunos cerros y lugares por donde pasaba (6).

Los abuelos estuvieron pendientes mirando al sur, desde el lugar que les indico su hijo (ahí donde han intentando construir un campo de gold). Primero vieron una nubre gris, se entristecieron y se dijeron: "Ya perdimos a nuerstro hijo", pero después cambió a blanca y entonces dijeron en voz alta: "Ya ganó nuestro hijo ¡Vámonos a la casa a ersperarlo!" Posiblemente una creencia lejana de los tepoztecos asocia lo blanco con la luz y pureza, y lo negro con la serpiente y la tromba de agua quer derstroza la tierra.

En Xochicalco el monstruo gobernante estaba inquieto y se paseaba de un lado a otro porque tenía mucha hambre. Al llegar sus eniados los reprendio por su tardanza, y porque en vez de llevarle al anciano le entregarón un adolescente. En ese momento los protagonistas de la leyenda establecen un "dialogo" de preguntas, respuestas y amenazasÑ el Xochicálcatl dice: "¿Y tu quién eres quer me hablas de esa manera?" (Sin respeto a su jeraquía gobernante) y el Tepoztecatl le contesta: "Yo soy de Tepoztlán y vengo a librar la comarca. Te convertiré en polvo, pues mi corazón es guerrero". Vemos que el personaje de nuestra leyenda no solo es cazador, también es guerrero.

El Xochicálcatl se ofende y orderna a sus vasallos cocinar al Tepoztécatl, pero éste al estar el recipiente se transforma en serpiente, puma y otros animales. Impaciente por el hambre, el monstruo de Xochicalco ordena a sus súbditos que le lleven a este como esté. El Tepozteco les solicita Entonces que no lo destroce; que se lo traguer entero. Se le conceder tal petición y ya dentro del vientre del monstruo, el adolescente le destroza los intestinos con las navajasd de obsidiana que había, recogido en el camino. Por eso en el cuadrante izquierdo de la portada de semillas se ve entrar el Tepozteco en la boca de la serpiente, y el cuadrante derecho vemos a la serpiente muerta y al niño triunfante, con su hacha y lanza de pedernal.

Acuérdate que en 1996 hicimos una portada de semillas donde un Xochicálcatl moderno, con grado de general de un ejercito, intentó hacer un campo de golf para la diversión de unos cuantos privilegiados, y fue vencido otra vez pro el Tepoztécatl colectivo. De nuevo reaparecio la ejemplar leyenda contra la injusticia, de la que casi todos los Tepoztecos nos sentimos orgullosos y contamos a nuestros hijos y nuevos descendientes.

Así terminó el dominio del señor de Xochicalco sobre ls pueblos de la región.Era un monstruo en forma de serpiente, opuesta a la serpiente emplumada buena y virtuosa. El personaje tepozteco era casi un niño ¿se apreciaba entonces esta temprana edad como una esperanza para que los ancianos sobrevivieran?, ¿acaso en alguna época era el adolescente cazador y guerrero, y futuro tlatoani?

Acuérdate que el Tepozteco, luego de su hazaña en Xochicaco, regresó a Tepoztlán pasando por Cuauhnáhuac. Aquí los habitantes supieron de la destrucción del señor de Xochicalco por el Tepoztécatl y organizarón una fiesta para celebrar su libertad. Había mole y música de tponaxtle. Cuando el tepozteco se presentó, en medio de la alegría de la fiesta, sucio, sudoroso y con su ropa destrozada en la batalla contra el Xochicálcatl, los cuernavaquenses no le hicieron caso, pero una vez mudada su vestimenta y colocado el plumaje de tlatoani, los comensales admirados le sirvieron de comer mole, que el Tepoztécatl embarró en sus vestidos: "es lo que aprecian, pues que se lo coma mi vestido" dijo. Después Tepoztécatl tomó dos maderos para hacer cantar al teponaxtle con un totonki-tamali, y se fue con el viento. Los guerreros de Cuernavaca lo persiguieron, pero ya levantaba una tolvanera, ponía un remolino como muro o hacía aparecer una barranca con el agua de su atecómatl. Nunca pudieron darle alcance porque tenia la velocidad del mito. Se trepó en el cerro en honor a su padres, Ehecatepetl; ahí los vasallos del señor de Cuernavaca trataron de cortar la roca para derribarlo, sin lograr su propósito.

Hoy el cerro Ehecatépetl es muy visitado. Por el turismo, que grafitea sin ton ni son como un desahogo a su falta de oportunidades de realizarse como humano. Ya el nuevo Xochicálcatl inicia su agonia, pero antes de morir ambiciona concentrar más dinero y poder destruyendo a pueblos enteros y a sus culturas. Algunas versiones de la leyenda señalan que el pueblo aclamó a su héroe (como si fuera un político actual, de esos políticos de partido, negocio de unos cuantos para mantenar al pueblo divido, pobre e ignorante) Después subió a construir su casa en la ladera oeste del "Cerro de la luz". Se dice que cualquier persona humilde lo puede encontrar y platicarle de cómo están destruyendo la naturaleza; cómo la gente sin conciencia encierra con alambres de púas los caminos y veredas de los cerros y bosques; cuando el agua, la tierra, el bosque y el oxígeno nos pertenecen a todos. Quienes lo han visto dicen que viste ropas del color y tamaño de su imaginación. Lo interesante de la leyenda es que el Tepoztécatl desaparece o vuelve a su lugar de origen, Axihtla, como si el tiempo y la vida se reterieran. Para algunos narradores el Tepozteco regaló el teponaztle al templo cristiano de Tlanepantla, y para otros el teponaxtle esta en Oaxtepec. Lo interesante es que el teponaxtle, como símbolo y arte del pasado prehispánico de Tepoztlán, es el nexo entre la leyenda y la obra teatral evangelizardora "Reto al Tepozteco".

RETO CONTRA EL TEPOZTECO

Acuérdate que esta obra teatral escrita en lengua náhuatl y español (7) se ha escenificado en la plaza pública desde los años veinte del siglo XX, dirigida entonces a los tepoztecos bilingües para que entendieran el mensaje evangelizador, con el ejemplo de la conversión cristiana del Tepoztécatl histórico o ficticio.

La trama de la obra es simple: el Tepoztécatl celebra una fiesta para conmemorar la natividad de la Virgen, y este festejo se ve interrumpido por los señores de Yautepec, Tlayacapan, Cuernavaca, y Oaxtepec, quienes se presentan embravecidos tras enterarse que el Tepuztécatl ha sido bautizado en Axihtla. En ese lugar todavía existe un monumento que representa al mundo, rematado en la parte superior con la cruz de la cristiandad. Aquí, repetimos para que no se te vaya olvidar, nace la leyenda del Tepozteco, el agua y la cultural prehispanica tepozteca, y aquí mismo aparecen por primera vez los símbolos de la conversión del tepozteco al cristianismo.

Los señores de los pueblos vecions reclaman al Tepozteco el abandono de sus antiguos dioses y la adopción del culto a la Virgen Maria y a Jesucristo. El Tepoztécatl les contesta que no lo podrán vencer porque lo protegen la Virgen María, las montañas y cerros que lo rodean. Les recuerda que alguna vez los venció, y que al señor de Cuernavaca le quitó su teponaxtle. También les reclama por atreversarse a interrumpir la fiesta en honor a su madre María, ya que gracias a ella ya no vive en tinieblas, y se ha convencido de que la verdadera religión es la cristiana. Los señores vecinos retan al Tepozteco con palabras guerreras y golpeando sus macanas en la base de la pirámide.

Finalmente el Tepozteco convence a los señores de los cuatro pueblos vecinos para que adopten al dios europeo, y todos terminan bailando al ritmo del teponaxtle, cuyo sonido totonki-tamali aún hace vibrar los corazons de los tepoztecos. Esta obra teatral, representada en el cuadrante derecho de la portada de semillas, muestra el triunfo de la religión cristiana. Ambos lados de la portada guardan relación entre sí debido a la presencia del Tepozteco y sus vasallos.

 

Acuérdate que hubo otra obra teatral de Mariano Jacobo Rojas, llamada Maquiztli (8), que se representaba antes que la del Reto del Tepozteco. En ella se alababa la grandeza de la cultura mexica e intervenían un personaje Castellano, uno indígena (Quilotzin) y la princesa Maquiztli. en esta obra se representa la lucha simbólica entre las culturas mesoamericanas y europea, donde Quilotzin da muerte al Castellano. En un largo monólogo Maquitli lamenta la destrucción de la cultura azteca, y ante su moribundo amante (Quilotzin) ingiere una pósima venenosa para morir junto a él.

Acuérdate que en cada lado del arco se descuelgan el sol y la luna, y en ambos la serpiente emplumada, Quetzalcóatl, sostiene con su palabra la historia de los barrios. Era tan fuerte la veneración de los indígenas a Quetzalcóatl, que los españoles tuvieron que decir que la serpiente era maligna, que hipnotizaba a las mujeres que criaban ylas hacía dormir mientras succionaba sus pezones, y que al niño le ponía su cola, para que la chupara. La compararon con la serpiente bíblica que tentó a Adán y a Eva para que probaran el fruto prohibido y a partir de ahí naciera el pecado.

De la boca de la serpiente surgen el gusano símbolo del barrio de los Reyes, y el alacrán de San Sebastían dispuesto a descargar su alegría el 21 de enero por la tarde anunciando el brinco del chinelo al ritmo de los sones. Les sigue la lagartija del barrio de San Miguel, que festeja a dicho arcángel el 29 de septiembre, y que aparece en la bandera de la comparsa "Unión y paz" en el Carnaval de Tepoztlán. Finalizan los barrios de este cuadrante con una mazorca con hoja, símbolo del barrio de San José fundado en los años cuarenta del siglo XX.

El el lado izquierdo de la portada, de la boca de la otra serpiente emplumada brotan los símbolos de los cuatro barrios restantes: el primero es un tlacuache con cola curveada que representa al barrio de San Pedro; le sigue el cacomixtle, símbolo del barrio de Santa Cruz, con su cola larga y esponjada circundada con anillos blancos y negros que también brinca al son del chinelo. Juego la hormiga, símbolo de barrio de la Santísima Trinidad, se trepa a la bandera carnavalesca de la comparsa "America Central". En Teopantitla, predio de la santísima, estuvo el primer templo cristiano de Tepoztlán. Finalmente el sapo nos recuerda el tiempo de lluvias y brinca al son del chinelo en la comparsa "Anáhuac", del barrio de Santo Domingo de Guzmán. Así las dos serpientes emplumadas con colores de semillas, como si fueran rocas volcánicas enroscadas, protegen al pueblo de Tepoztlán, que nos hablan en esta portada de la historia de los barrios. Si la Grecia antigua dio su Prometeo, el México prehispánico aportó su Quetzalcoatl.

CONCLUSION

Acuérdate que hace "diez joyeles del viento", con la portada de semillas de colores, formas y tamaños diferentes; con flores, música, canto e incienso y teniendo como eje a María Natividad acompañada del Tepoztécatl y de fray Domingo de la Anunciación, inciamos la búsqueda de una parte de nuestras raíces culturales.

Esperamos representar más adelante los símbolos de las comunicades de nuestro municipio, con sus montañas, zonas de ruinas arqueológicas, pinturas rupestres, rostros hallados en su cerámica y la musicalidad de las palabras en náhuatl, entre otros muchos temas. Dicho intento exigerá más trabajo cooperación e investigación, pero todos haremos nuestro mejor esfuerzo.

Tambíen esperamos pasar de las creencias religiosas populares a otras más conscientes y de compromiso humanitarios, que nos permitan reflexionar, para volver a ser dignos y justos dentro de la historia de este pueblo.

En nuestra población existen fuertes contradicciones e intereses, pero también la cooperación a la unidad ante el peligro común. Vivimos la transción agraria a citadina de nuestras fiestas, creencias y costumbres; el sincretismo prehispánico con el medieval, luego la introducción del capitalism con sus partidos políticos, cuyo dios principal es el dinero y el poder, y que enferman corazones y mentes. Unas fiestas desaparecerán, se transformarán y se construirán otras de acuerdo a las nuevas condiciones de vida, pero el tiempo que sea con ellas ya no volverá, pues se escapa en cada sueño y respiro que tenemos. De recuerdo en recuerdo de diez años de construcción colectiva der portadas de semillas ofrecemos a ustedes este canto por las flores y la vida, en nuestro paso por la tierra.

 

Inocencio V. Rodríguez Flores (9), 8 de septiembre de 2003.


Notas

(1) Pablo González Casanova. "El ciclo leyendario del Tepoztécatl", en estudios de lingüistica y filogía nahua. México, UNAM, 1977, pp 209-66.
(2) Cecilio A. Robelo."Diccionario de mitologia nahoa", en anales del museo nacional, "Tepoztécatl" 2å. Epoca, México, 1928, tomo V, Pag. 228.

(3) Oswaldo González de Lima. El maguey y el pulque en los conices mexicanos, 2å edición, Mexico, fondo de cultura Economica, 1978.

(4) Parece que se refiere a las actividades propias de la época de don Bernardino Verazaluce, sin negar los datos sobre el tepozteco recibidos por transmisión oral
(5) Texcatepec, Texihuitetl y Tlamitépec.
(6) Parece que Bernardino Verazaluce anters to ser empleado del museo nacional en la ciudad de México fue campesino, que frecuentaba zonas como Cuicuizcatlan, Acayohcan, Tlatlapancan y Calamatlan.
(7) Mariano Jacobo Rojas. Ecaliztli ilhuicpan Tepoztécatl (Reto contra el Tepozteco). México. Talleres del Museo Nacional de Arqueología, Historía y Etnografía, 1933, 10p
(
8) Mariano Jacobo Rojas. Maquiztli (tragedia escrita en idioma mexicano) Tr. Pedro Rojas Zúñiga. México, Imprenta José Donaciano Rojas, 1931, 13pp
(9) El ensayista agradece a Marcela Tostado G. Larevisión de estilo de texto.


DISEÑO DE PORTADA DE SEMILLAS
ARQ. ARTURO DEMESA ORTIZ

COORDINACION DE PEGADO DE SEMILLAS
ARQ. ARTURO DEMESA ORTIZ
ING. RAFAEL CARRILLO CAMPOS

TEXTO
PROFR. INOCENCIO V. RODRIGUEZ FLORES

REVISION DE TEXTO
LIC. MARCELA TOSTADO GUTIERREZ

COORDINACION DE ENTARIMADO Y ESTRUCTURA
PROFR. GILBERTO ORTIZ TREJO

FINANCIAMIENTO Y REALIZACION
AREA TIANQUISTLI, AREA NORTE, AREA MERCADO
AREA PRESIDENCIA, AREA REVOLUCION.

APOYO ECONOMICO DEL
H. AYUNTAMIENTO MUNICIPAL DE TEPOZTLAN, MOR.
2000-2003

AGRADECIMIENTO
A TODAS LAS PERSONAS VOLUNTARIAS Y TIANGUISTAS QUE
APOYARON PARA QUE ESTE TRABAJO FUERA POSIBLE,
EN SUS DIFERENTES FORMAS DE COOPERAR

EN RECONOCIMIENTO A:
JOSEFINA LOPEZ RAMIREZ, EMILIANO FLORES NAVARRETE, Y ALFREDO MARTINEZ ROJAS