Anales de Tepoztlán

 

 

 

View of Tepoztlan
Vista de Tepoztlán desde la pirámide de el Tepozteco

Paredes que hablan:
la iconografía de la resistencia tepozteca

Albert L. Wahrhaftig
Departamento de Antropología
Universidad Estatal de Sonoma, EE.UU.

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Las raras ocasiones en las cuales las comunidades pequeñas y tradicionales se han opuesto con éxito a proyectos nacionales o globales que amenazan su bienestar e identidad, merecen examinarse en detalle. En 1994, sucedió uno de estos casos en los que la comunidad nahua tradicional de Tepoztlán, en el Estado de Morelos, México, se unió y triunfó al lograr la cancelación de un proyecto, patrocinado por los más poderosos políticos y corporaciones nacionales e internacionales, para construir un área de lujo, un parque corporativo y un club de golf en las tierras comunales tepoztecas. La llamada Guerra Tepozteca del Club de Golf es la más reciente instancia de lo que Edward Spicer (1991) llamó un "proceso opositor", que estimula la producción y refuerza un sistema persistente de identidad cultural.

Este trabajo trata sobre una de las muchas formas en las que la identidad de este pueblo fue (y continúa siendo) representada y comunicada por medios visuales, principalmente a través del arte mural. La existencia de una tradición de pintura mural, de considerable antigüedad -sujeta a discusión- proporciona los medios para cristalizar y tornar visibles, valores comunales, difíciles , y aún comprometedores de articularlos en palabras. En el centro del pueblo, diferentes murales definen en términos míticos, históricos, ecológicos y políticos el amplio contexto de la resistencia tepozteca, utilizando iconografía y técnicas tradicionales en su mayor parte. Por lo menos uno de los elementos de este complejo visual, la Portada de Semillas, que es un arco que se levanta anualmente en la entrada de la iglesia de la Natividad, representando un mosaico de imágenes elaborado de diferentes granos y semillas, se ha institucionalizado y continúa como proyecto comunal, dando voz a la opinión comunitaria del momento.


Es un hecho que los graffitis (tales como este maravilloso ejemplo de la vecina ciudad de Cuernavaca) y las elaboradas pinturas murales, especialmente para promover a candidatos políticos o eventos musicales, son endémicos en México y ciertamente no son exclusivos de Tepoztlán, sin embargo los de esta comunidad parecen tener un enfoque cultural único.

Cuernavaca grafitto
Graffiti en Cuernavaca
"Cuando la caca valga oro,
los pobres nacerán sin culo"


En un primer paseo por la calle principal de Tepoztlán, no puede uno evitar sentirse muy impresionado por la extrema heterogeneidad cultural y desorden visual. Un anuncio de bienvenida que exalta el carácter New Age de Tepoztlán, se mezcla con el anuncio de una tortillería tradicional. Al cruzar la calle, de un molino de chiles tradicional sale un expendio de comida de microondas; pasando luego por la boutique Nueva Era "La Vía Láctea", hay una tienda de abarrotes y un poco más adelante, una tienda ofrece telas de la India. Ocasiones especiales como las elecciones añaden al desorden los carteles y pinturas de los candidatos políticos.

Welcome to Tepoztlan Tortilleria Chili Mill Satellite Dish Store Milky Way New Age store
Bienvenidos a Tepoztlán, pintoresco lugar de magia y energía
Tortilleíia
Molino de chiles
Satélite tienda de platos
La Vía Láctea,boutique de la Nueva Era

Grocery Indian Fabric store Political Wall Painting Political Wall Paining
Tienda de abarrotes junto a la boutique La Vía Láctea
Tienda de ropa de la India en la calle principal
Cartel político
Cartel político

 

En medio y detrás de la superficie de este desorden están los rastros de la propia tradición tepozteca antigua, la que provee de modelos e inspiración al contemporáneo lenguaje visual del lugar. Hay características estilísticas de los códices prehispánicos y de la época de la conquista; imágenes esculpidas en la arquitectura, tales como las de la fachada de la iglesia principal. En el exconvento todavía existen murales de la época colonial, lugar que se ha transformado en museo de Historia; monumentos locales y el despliegue dramático de "El Reto del Tepozteco", espectáculo histórico anual, que se representa aquí de la misma forma en que se llevaba a cabo por el año 1930.

El Tepozteco as represented in codixes
Ex-Convent Facade
Monument at Axitla "El Reto" circa 1930
El Tepoztecocomo se representaba en los códices
Fachada de la Iglesia de Nuestra Señora de la Natividad
Mural Colonial en el ex-convento
Mural Colonial en el ex-convento
Monumento en Axiotla
Representación de El Reto, en Axitla, alrededor de 1930

Al dejar atrás la comercialización de la calle principal, se comienza a entender cómo la identidad tepozteca se refleja constantemente en una constelación de símbolos visuales ricos en significado. Para los tepoztecos, el barrio, de los cuales existen ocho, es la base viva y fundamental de su organización social. Es foco del trabajo y las festividades comunitarias. Aún llevando nombres españoles, como Santa Cruz, por ejemplo, cada barrio se representa también con una criatura, asociada a la identidad del barrio, así como a su particular ambiente y ecología. La identidad del barrio es reflejada a través del uso de estos símbolos en los nombres de las casas, de las calles, hasta en los postes de luz y fuentes públicas; y especialmente en los estandartes que son llevados al lugar de cada fiesta de la comunidad. Al interior del barrio, las casas, a menudo ostentando sus nombres en náhuatl, tienen una identidad específica, como la tienen, también, los negocios. Por último, un símbolo muy poderoso para la comunidad en su conjunto es El Tepozteco, la divinidad local, quien vive en la pirámide prehispánica que domina el poblado, y el cual es el personaje central del espectáculo anual, en el día de la fiesta principal.

Sign in Barrio
Floral offerings at a barrio fiesta
Map of barrios
Barrio symbol on house
Un aviso convoca a un día de trabajo comunitario
Ofrendas florales para la fiesta del barrio de la Santa Cruz
Mapa de los barrios de Tepoztlán
Símbolo del barrio (la hormiga) en el nobre de una casa
Barrio symbol on street sign
Barrio sign on fountain
Estandartes in barrio chapel
Símbolo del barrio (la hormiga) en el nobre de una calle
Símbolo del barrio (el alacrán)) en un poste de luz
Símbolo del barrio (el alacrán) en una fuente
Estandartes en la capilla de un barrio
Barrrio symbol (ant) on store
El Tepozteco on handbill
El Tepozeco in performace of el Reto1
Símbolo del barrio en el nombre de un negocio
El Tepozteco en un volante
El Tepozteco en su pirámide en una presentación reciente de "El Reto"

En décadas pasadas, la gente de Tepoztlán ha resistido, con todo éxito, el desarrollo de proyectos ideados por "fuereños" que amenazaban la integridad de la unidad, tradiciones y medio ambiente locales. De estos proyectos, el más reciente y magnífico, en el año 1994, que era respaldado por poderosos intereses nacionales y extranjeros, consistió en un complejo turístico, que incluía un club de golf diseñado por Jack Nicklauss, 700 residencias de lujo con alberca, casa club, un parque corporativo de alta tecnología, hoteles, restaurantes, boutiques y helipuerto, todo ubicado en tierras comunales tepoztecas, dentro del "protegido" Corredor Biológico Ajusco-Chichinautzin (Rosas, 1997:16). En un medio ambiente donde el agua escasea, solamente el campo de golf habría usado cinco veces más agua de la que consume el pueblo entero.
La determinada resistencia de Tepoztlán, que incluyó el desmantelamiento del gobierno municipal "traidor" (después de colgar unas figuras que los representaban en el edificio de la Presidencia Municipal), la construcción de barricadas contra las fuerzas represivas enviadas por el Gobernador del Estado de Morelos, manifestaciones y marchas; consiguió eventualmente, una notoriedad internacional tal, que las corporaciones extranjeras se retiraron del proyecto, ocasionando el debilitamiento del mismo. Para mediados de 1996, los tepoztecos habían ganado su "Guerra del Club de Golf".

Las figuras del gobierno municipal colgadas


Un logro adicional de esta Guerra del club de golf, me parece a mí, es una intensificación, en Tepoztlán, de su sentido de identidad única y un florecimiento de su expresión visual. Había, sobre todo, graffitis, pancartas preparadas para las marchas y manifestaciones, no muy estéticas, pero ciertamente enérgicas. También estaban los murales: Se colocó en la entrada del pueblo un dragón que decía "Unidos somos resistencia". Rius, el caricaturista más conocido de México, pintó un par de murales en la fachada de la Presidencia Municipal (los murales de Rius), mientras que los alrededores de la plaza principal fueron cubiertos con una variada colección de murales menores (los murales de la plaza). En lo que entonces era un restaurante, frente al mercado, un grande y complejo mural, que contaba la vida y hechos de El Tepozteco, apareció en 1995 (el mural del mercado). Los tepoztecos encontraron muchas formas para expresar visualmente su oposición al proyecto del club de golf y, significativamente, ahora, seis años más tarde, estos murales permanecen. Las paredes de Tepoztlán son memoria viva: conservan la información, "olvidan" otra y, más aún, la modifican al paso del tiempo.

Banner at Demonstration Graffito: Tepoztlan is not for sale
Dragon "Unidos somos resistencia"
Pancartas en una manifestación contra el club de Golf
Pinta finamente delineada en la Casa Parroquial: "Tepoztlán no se vende"
Dragón: Unidos somos resistencia. No al club de golf

 

 

 

 

 

 

 

Rius Mural #1 Rius Mural #2 Mural in Plaza El Tepozteco in mural
Mural de Fisgón en la Presidencia
Mural de Rius en la Presidencia
Muralen la Plaza El Tepozteco, detalle del mural frente al mercado

Mural in Plaza Mural in Plaza
Mural en la Plaza Mural en la Plaza


 

 

 




En este contexto, las portadas de semillas evolucionaron a su impresionante forma actual. Ahora son, sostengo, una representación visual del "estado del pueblo" que se realiza cada año, un resumen moral de los eventos que enfrenta la comunidad. El 8 de septiembre es, a la vez, el día de "El Reto", espectáculo para honrar al Tepozteco, y la celebración de la patrona del pueblo, Nuestra Señora de la Natividad. En 1991 los tepoztecos inauguraron la costumbre de decorar el arco de la entrada al atrio de la iglesia de Nuestra Señora con una portada de un mosaico cada vez más elaborado. La primera portada, tosca en diseño, dulce en su simbolismo, y hecha de flores de plástico, fue seguida, en un salto cuántico durante 1992, por la segunda portada, esta vez formada con miles de semillas en sus colores naturales adheridas a un soporte de madera, técnica que ha perdurado hasta este momento. Esta portada consistía en un arreglo de símbolos, pero, a diferencia de su predecesora, combinaba elementos claramente cristianos con elementos locales evidentemente precristianos. Sus diseñadores definieron objetivos que también persisten hasta hoy; a saber, preservar aquello que distingue a la cultura tepozteca, y comunicar su valor e importancia. Más adelante, a los aspectos decorativos de las portadas se añadieron importantes mensajes expresados simbólicamente, los cuales, cada vez más, utilizan la leyenda de El Tepozteco como medio para definir y expresar la solidaridad y moral comunitaria.

1991 Portada 1992 Portada
Portada de 1991
Portada de 1992

 

Como Corona Caraveo y Pérez y Zavala (1999) han mostrado, la figura mítica del Tepozteco representa las cualidades y valores que refuerzan la determinación de Tepoztlán de preservar su autonomía y la integridad de su cultura. El Tepozteco, un ser mágico, hijo de una doncella humana y del Dios del Viento que en un episodio dramático mata al monstruo caníbal de Xochicalco, liberando así, no sólo a Tepoztlán, sino también a las poblaciones de Cuernavaca, Yautepec, Oaxtepec y Tlayacapan. En otro episodio, este mismo héroe enseñó a los señores de estos lugares una lección de buenos modales y de respeto a los demás; en otro, al ser desairado por el pueblo de Cuernavaca, logró escapar con su tambor mágico, el cual, desde entonces, ha sido conservado como trofeo en los barrios de Tepoztlán. Finalmente, el Tepozteco encabezó la conversión de su pueblo al la religión católica.

El Tepozteco es así, una metáfora del ideal de los tepoztecos: poderoso, de corazón honesto, justo, preocupado por la comunidad y capaz de controlar los poderes de los cerros de Tepoztlán, de sus aguas y vientos; y al mismo tiempo capaz de integrar elementos de otras culturas que puedan ser benéficos. Su presencia es sentida en la arena de las luchas actuales, como en aquella ocasión en la que un orador expresó, en la asamblea de organizaciones y personas en solidaridad con Tepoztlán, en septiembre de 1995, lo siguiente: "Así como el Tepozteco destruyó al monstruo de las mil cabezas, que era el Xochicácatl, devorador de hombres, nosotros hemos dado el golpe mortal al monstruo que representaba el grupo KS. (Corona Caraveo y Pérez Zavala, 1999:58). Su presencia se actualiza, como en 1995, 1997 y 2000, cuando el actor que representaba al Tepozteco en El Reto estuvo presente en la toma de poder del Presidente Municipal para investirlo y conminarlo a respetar la voz del pueblo y a ser honesto o, de no hacerlo, sufrir un cruel castigo.


El espíritu de la resistencia tepozteca se hizo más y más evidente según las Portadas evolucionaron en excelencia técnica y expresiva durante los "años del Club de Golf". El tema en 1993 era el de "Las dos culturas" que se fundieron para convertirse en la cultura única de Tepoztlán, aunque ese año el programa, que acompaña la inauguración de cada Portada, terminaba con la declaración de que "Somos alegres y pacíficos, pero también somos rebeldes cuando alguien abusa de nuestras creencias, cuando quieren manipularnos religiosa o políticamente, cuando los de poder disimulan entre el decir y el hacer". El programa de 1994 utilizó la Leyenda del Tepozteco para hablar de reestablecer la historia de Tepoztlán, de la propia y única manera los tepoztecos de sentir que lo son, y manifestó que "Afortunadamente, no nos conquistarán, como algunos han sido conquistados por el egoísmo, por las actitudes violentas, por la lujuria del poder y el dinero. Nosotros no rechazamos la cultura exterior, pero sentimos fuertemente la nuestra, no estamos cerrados a las culturas de hoy, mientras ellas nos ayuden a entendernos a nosotros mismos y a comunicarnos mejor como comunidad...". En 1995, la leyenda del Tepozteco enmarcó la discusión sobre devastación ecológica que el club de golf habría causado. Explicando el pasaje en el cual la doncella, quien sería la madre del Tepozteco, se baña en las aguas de Axihtla, el programa que acompañaba a la Portada decía: "El agua escurre, fresca y cristalina, de entre las faldas de jade y de turquesa del majestuoso Tlahuiltépetl (Cerro de la Luz), como parte del corredor biológico Ajusco-Chichinautzin, lugar de los cuatro pechos, pero que está en riesgo de desaparecer, junto con los tepoztecos, si cavan pozos para regar los pastizales envenenados, para que jueguen al golf unos cuantos ricos". Para 1996, la Portada fue una expresión triunfante de la derrota del proyecto del Club de Golf, a manos de los tepoztecos. Coronada por el victorioso grito de justicia y dignidad del Tepozteco a un gobierno sordo y ciego a los reclamos del pueblo de Tepoztlán, el lado izquierdo de la Portada contrasta el liderazgo de Tepoztlán "...que sabe cómo escuchar para tener el derecho de ser escuchado..", con el lado derecho, que mostraba la corrupción y deshonestidad del gobierno estatal. Muchas, si no es que todas las portadas utilizan la táctica mexicana, consagrada con el tiempo, de los "ídolos tras los altares".

1993 Portada 1994 Portada 1995 Portada 1996 Portada
Portada de 1993
Portada de 1994
Portada de 1995
Portada de 1996


En un repaso rápido por las Portadas restantes, la de 1997, dedicada a Nuestra Señora de la Natividad, parece ser un respiro después de la política de los años anteriores. Aun así, el emblema de los Dominicos se interpretó como una "Cruz de los Cuatro Vientos", y el programa explicaba cómo los símbolos de los ocho barrios encarnaban observaciones prehispánicas sobre la originalidad ecológica de cada barrio. Para 1998, se retoma el tema del Club de Golf, ya historia, recordando a quienes perdieron la vida en aquel evento, enfatizando, simbólicamente, "si los mantos acuíferos que dan vida a Tepoztlán no se cuidan y se secan, serían la muerte de nuestra naturaleza".

1997 Portada 1998 Portada
Portada de 1997
Portada de 1998


De aquí en adelante, con un Tepoztlán aparentemente seguro ecológica y políticamente, las portadas marcan una nota positiva. La de 1999 exalta el valor de las formas nativas de organización, ejemplificadas en la forma en la que el pueblo se prepara para su celebración anual; y la del 2000, el año del "Milenio" para las elecciones locales y nacionales, muestra cómo debe conducirse una campaña, y cómo aquellos que resulten electos deben gobernar por medio del consenso y cumplir sus promesas.

1999 Portada 2000 Portada
Portada de 1999
Portada de 2000


Las paredes de Tepoztlán continúan hablando en muchas voces. Ahora proliferan los graffitis, algunos son de bandas, algunos simplemente hostiles, y algunos que son realmente creativos, como el que convirtió el anuncio de Nieves Tepoztecas en denuncia de que los propietarios del negocio (señalados como fuereños que se enriquecen de Tepoztlán) no son tepoztecos. El estilo gráfico de Rius ha permeado otros temas y áreas, como se observa en el mural, a la entrada principal del pueblo, que da la bienvenida a los Zapatistas. Los símbolos de códices y el tono moral de las Portadas han sido integrados en una serie de pinturas murales del gobierno municipal. Símbolos derivados de códices identifican a negocios y establecimientos. El nombre nahuatl del Tepozteco, Ome Tochtli, Dos Conejo, es el adecuado símbolo de una línea de autobuses. Admitiendo que la cultura visual sigue siendo heterogénea, como demuestra la guardería que se anuncia con dibujos de Walt Disney. El balance parece claramente inclinarse hacia representaciones que reflejan y recuerdan los valores y cultura tradicional tepozteca, imágenes y valores que se perpetúan deliberadamente, por medios tales como un concurso en el que se premian los mejores dibujos infantiles sobre la Leyenda del Tepozteco.

Graffiti hostil. Fuera. Te calmas o te chingamos
Nieves Tepoztecos "editadas"
Mural de Rius de la bienvenida a los Zapatistas a la entrada del pueblo
Otro mensaje de bienvenida a los Zapatistas
Mensaje moralista de la Presidencia Muncipal, con el glifo que representa Tepoztlán

Tlahuica co-op's glyph Ome Tochtli bus Ome Tochtli Co-op
Pirámide glifo de Tepoztláan en la fachada de la Cooperativa
Ome Tochtli (Dos Conejo) nobre náhuatl del Tepozteco en un camión
Ome Tochtli, representado como dos conejos, en la fachada de la estación de autobuses
Mural estilo Walt Disney en la Guardería

Un dibujo ganador del concurso infantil
Dibujo del concurso infantil: El Tepoasteco le dice al monstruo que se lo trague

 

 


 

 

 



9

 

Aun cuando en este momento no conozco una manera precisa de medir el impacto de estos símbolos visuales en la conciencia tepozteca, lo que puedo afirmar es que cada vez atraen más la atención, se articulan, y cada uno a su manera, reitera el tema expresado por el título de la Portada de 1996:

Y SEGUIMOS SIENDO TEPOZTECOS


References:


Corona Caraveo, Yolanda and Carlos Pérez y Zavala
1999 Tradición y modernidad en Tepoztlán: Historias y leyendas de un pueblo en resistencia. Universidad Autonoma Metropolitana, Unidad Xochimilco. División deCiencias Sociales y Humanidades, Departmento de Educación y Comunicación.


Rosas, María
1997 Tepoztlán,crónica de desacatos y resistencia. ERA, México.


Spicer, Edward
1971 “Persistent Cultural Systems” Science 174:745-800

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